2. Reforzamiento del sistema de Salud

2.1 Instalación del Comité Metropolitano de Salud

Durante la fase 1 de medidas de prevención y control de contagios, el Gobierno de la Ciudad de México coordinó los trabajos en conjunto con el Estado de México y el Gobierno Federal para la instalación del Comité Metropolitano de Salud, con el propósito de delinear acciones ante la emergencia sanitaria e informar oportunamente a la población de la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM).

Un paso fundamental para reforzar las medidas para cuidar la salud de cerca de 22 millones de habitantes frente a la posible propagación del Coronavirus, con el propósito de tomar decisiones regionales en coordinación con el Gobierno de México.

En el marco de la Jornada Nacional de Sana Distancia, que inició el 23 de marzo y dentro de la Fase 2 de medidas de prevención, se hizo la declaratoria de acciones extraordinarias en la Ciudad de México para evitar el contagio y propagación de COVID-19. 

Así, el 30 de marzo de 2020 se declararon las acciones extraordinarias en materia de salubridad, con las que se autoriza a la SEDESA y al Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACMEX) a implementar de manera inmediata, en el ámbito de sus respectivas competencias, acciones extraordinarias como:

Llevar a cabo las acciones necesarias para el abastecimiento de agua potable. El SACMEX podrá contratar, mediante los procedimientos de adjudicación directa al amparo de las leyes de Obras Públicas y de Adquisiciones tanto local como federal, todo tipo de bienes y servicios relacionados con sus atribuciones a efecto de que le permitan afrontar la emergencia que nos ocupa de manera eficaz, eficiente, expedita y oportuna.

2.2 Coordinación de servicios de atención prehospitalaria

La atención oportuna de los casos reportados como sospechosos de contagio por el virus SARS-CoV-2 es fundamental, ya sea para apoyar el resguardo domiciliario o para, en caso de necesitarlo, tener acceso pronto y expedito a un hospital con los recursos para el cuidado adecuado. En el caso de obstrucción en vías respiratorias el tiempo es vital. La atención eficaz y eficiente se vuelve una necesidad apremiante.Para reducir los tiempos de respuesta, optimizando los recursos existentes, el C5 enfocó el programa COVID-19 e instaló el puesto de mando. Con él se mejoró la coordinación interinstitucional generando una sinergia con las diferentes dependencias o instancias encargadas de la atención prehospitalaria en la Ciudad de México.

La coordinación para el correcto tamizaje y medición estadística integra a la Secretaría de Salud Federal, la Secretaría de Salud de la Ciudad de México (SEDESA), el Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM), el Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM), el IMSS, el ISSSTE y la Cruz Roja. De igual manera, se mantiene coordinación con los procesos de seguimiento y mejora de los servicios, pues a las corporaciones implicadas se les mantiene en constante evaluación para lograr un mejor desempeño y atención a la ciudadanía.

2.3 Reconversión hospitalaria

A partir de la desafortunada experiencia de los países europeos en donde el sistema de salud colapsó con la llegada temprana de la pandemia provocada por COVID-19, a partir de marzo inició la reconversión hospitalaria en la Ciudad de México. Ésta se condujo de acuerdo con los lineamientos de la Secretaría de Salud Federal y se configuró una estrategia que incluyó a todas las dependencias del sector salud en la dimensión metropolitana. 

Mediante un diagnóstico situacional y gracias al modelo epidemiológico, se identificó el estado de la infraestructura y las necesidades de personal, equipo y capacitación, así como la disponibilidad de camas para atención de pacientes sospechosos y confirmados de COVID-19. El establecimiento de las acciones para la reconversión fue gradual en concordancia con los tres escenarios para la propagación: Fase 1: Importación, Fase 2: Dispersión de la enfermedad y Fase 3: Epidémica. Esta estrategia tuvo el objetivo de mejorar la respuesta a las necesidades de atención médica hospitalaria de la población sin seguridad social y es una muestra tangible de la resiliencia del Sistema de Salud de la capital, entendida como la capacidad para adaptarse positivamente a esta situación adversa.

Para la clasificación y referencia oportuna de los pacientes con sospecha diagnóstica de COVID-19 se crearon, en los 32 hospitales, “triages respiratorios” en los servicios de Urgencias. Se instaló, además, un módulo provisional en la zona de Topilejo en la alcaldía Tlalpan, con el propósito de asegurar el acceso a la atención médica de esa región sur, atendiendo a que el Hospital General Topilejo se encuentra en construcción.

En la etapa 1 de la reconversión, y con base en la experiencia de atención durante la epidemia de influenza, se designaron para la atención de pacientes con infección respiratoria aguda grave (IRAG), los servicios de medicina interna de dos hospitales generales (Tláhuac y Dr. Enrique Cabrera); además del Hospital de Especialidades de la Ciudad de México Dr. Belisario Domínguez y el Hospital Pediátrico Villa, los cuales concentraban un total de 123 camas. 

La reconversión hospitalaria total de estas cuatro unidades hospitalarias -suspendiendo los servicios de atención ambulatoria y quirófano para las cirugías electivas-, se realizó a partir de la notificación de ocupación de 70% en los establecimientos de tercer nivel de atención de la Secretaría de Salud Federal y 50% de ocupación de las camas de los hospitales de la red. Esta medida incrementó la cantidad de camas disponibles a 363 en la etapa 2 de reconversión.

Como parte del Plan DN-III-E de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), se incorporaron 2,077 camas adicionales para atender a pacientes con síntomas graves y 140 camas más que contempla el Plan Marina de la Secretaría de Marina (SEMAR). También se instalaron tres centros de aislamiento voluntario para más de 1,000 personas con síntomas leves que prefieran mantenerse aislados. 

En la etapa 3, las unidades reconvertidas fueron el Hospital General Ajusco Medio, y se expandió la disponibilidad de camas en los hospitales generales Balbuena, Xoco y Villa. Asimismo, en los hospitales generales Milpa Alta y Ticomán, así como cinco hospitales pediátricos (Coyoacán, Iztapalapa, Peralvillo, San Juan de Aragón y Azcapotzalco); y en la Clínica Hospital Emiliano Zapata se dispuso de camas en servicios de áreas clínicas para ampliar la cobertura. Gracias a ello contamos con un total de 658 camas para la atención de pacientes sospechosos y confirmados de la COVID-19.

Es importante señalar que se optimizaron los recursos de diferentes servicios hospitalarios para lograr ampliar la cobertura para la atención de pacientes con padecimientos IRAG compatibles con COVID-19. Los servicios que contribuyeron con el mayor número de camas reconvertidas fueron: Urgencias, Medicina Interna, Cirugía General y Ginecología y Obstetricia, como se muestra en el anexo.